
Una hidrolimpiadora genera en la boquilla de alta presión un fuerte chorro de agua que puede eliminar la suciedad persistente de diversas superficies. Funciona combinando agua y presión, con el fin de soltar y lavar la suciedad de manera efectiva.
Seleccione la boquilla y el ajuste de presión adecuados para la aplicación y la superficie, según se describe en el manual de instrucciones. El ajuste de presión se puede realizar en la propia máquina, en la pistola o en la boquilla. La selección de la boquilla depende del tipo de suciedad y de la superficie. Para la suciedad persistente en superficies que no sean sensibles, puede ser adecuada una boquilla rotativa. Es importante mantener la distancia adecuada de la superficie y proceder con cautela.
También recomendamos que cuando se trabaje con una hidrolimpiadora, se compruebe primero en un área discreta si la superficie a limpiar es adecuada para el uso de una hidrolimpiadora. Comience con una mayor distancia y proceda con cautela. También puede aumentar la fuerza del chorro sosteniendo la boquilla más cerca de la superficie.
Se recomienda realizar movimientos uniformes y superpuestos para garantizar una limpieza a fondo. Comience en la parte superior y trabaje hacia abajo para una limpieza uniforme. Evite concentrar el chorro en un solo lugar durante mucho tiempo para evitar daños.